alert-erroralert-infoalert-successalert-warningarrow-left-longbroken-imagecheckmarkcontact-emailcontact-phonecustomizationforbiddenlockedpersonalisation-flagpersonalizationrating-activerating-inactivesize-guidetooltipusp-checkmarkusp-deliveryusp-free-returnsarrow-backarrow-downarrow-leftarrow-right-longarrow-rightarrow-upbag-activebag-inactivecalendar-activecalendar-inactivechatcheckbox-checkmarkcheckmark-fullclipboardclosecross-smalldownloaddropdowneditexpandhamburgerhide-activehide-inactivelocate-targetlockminusnotification-activenotification-inactivepause-shadowpausepin-smallpinplay-shadowplayplusprofilereloadsearchsharewishlist-activewishlist-inactivezoom-outzoomfacebookgoogleinstagram-filledinstagrammessenger-blackmessenger-colorpinterestruntastictwittervkwhatsappyahooyoutube
Studio / septiembre 2016
Danielle Rines, Global Newsroom

16 Cosas que Pasan por tu Mente Durante una Clase de Yoga

Despejar tu mente durante una clase de yoga es más difícil que logar la postura de parada de manos en flor de loto. Puedes experimentar toda una gama de sensaciones en tan solo una clase. ¡Esta tira cómica lo evidencia!

Al principio te aseguras de tener espacio suficiente (¡espacio personal, gente!) y claro, estirarse se siente bien, pero si has estado todo el día sentada frente a un escritorio, lo más probable es que estés algo rígida y te sea difícil. 

"Durante la clase pienso: ‘Ya estoy aquí, hagámoslo”, dice la socia de Reebok danceRino Nakasonequien ha tomado unas cuantas clases de yoga anteriormente. "Luego me pregunto: ‘¿Cómo se sienten mi cuerpo y mi corazón?’ También pienso en lo agradecida que estoy de estar ahí, pero al mismo tiempo me pregunto qué hora será". 

¡Qué mezcla de emociones! Nakasone explica que tu estado mental cambia desde el inicio de la clase hasta el final de la sesión.

Esta tira cómica te lleva a través de todos los pensamientos que pasan por tu cabeza, desde encontrar el lugar perfecto para tu mat, hasta el momento final en el que te llevas las manos al corazón para agradecerle a tu instructor por la clase.

"Antes de la clase me siento renuente, perezosa y rígida", dice Nakasone. "Después siento que merezco un premio por haber terminado. Entiendo mejor a mi cuerpo y todo lo que siento".

Pero aunque logres salir de clase con la mente en calma, los pensamientos que pasan por tu cabeza al practicar yoga no siempre son tan placenteros. Nunca faltará el desafío de entrar en una postura difícil que se convierte en tu Monte Everest personal. Como bailarina de profesión, Nakasone dice que lograr las posturas difíciles no es sencillo, aún cuando estás en forma. 

"Pienso: ¡Me duele, no puedo respirar! ¡No puedo creer que sea bailarina y no sea capaz de hacer esto! ¡Quiero irme! Tiempo, ¡vuela! Eso es lo que dicen mis voces interiores", nos cuenta. "Me entristece que mi cuerpo no sea capaz de hacer la postura, pero también disfruto ver el progreso cuando logro las postura algunos días sí y otros no".

Una de las mejores cosas del yoga es que es un proyecto individual, un logro personal. Al final de la clase, sientes la confianza que te da el haberte esforzado al máximo durante una hora completa y el poder que te da el haber terminado. 

"Me siento realizada", explica. "Me siento bien conmigo misma porque lo hice por mí. No he practicado lo suficiente para sentir que lo hago a la perfección. Más bien siento que he movido mi cuerpo y que lo he hecho por mí misma, y eso es genial". 

A pesar de que hemos recorrido todos los rincones por los que puede llevarte tu cerebro a lo largo de una clase, decidimos mostrarte todo lo que realmente piensan los yogis durante ese hora. ¡Échale un vistazo!  

¡Tuitéanos @Reebok y dinos lo que piensas durante tus clases de yoga!

Studio / septiembre 2016
Danielle Rines, Global Newsroom
Etiquetas